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INFLUENCIA DE LA CIVILIZACION INCAICA
Durante las conquistas realizadas al Norte por el Inca Túpac Yupanqui o Tupac Yaya (Padre que resplandece), las tribus que habitaban las comarcas de Huarmaca fueron sometidas a sus dominios, incorporándolas al Tahuantinsuyo, iniciando un periodo de transformación social por el cambio de ideas y costumbres, como por el cultivo de la ciencia y el arte, característica de los incas en beneficio de los pueblos que conquistaban. Del estado de behetría en que vivían aquellas tribus primitivas, pasaron a una nueva organización social dando origen a la formación de parcialidades o ayllus gobernados por caciques o señores designados por los incas con carácter vitalicio. Muchas fueron las parcialidades que se formaron dentro del territorio de los Huarmakas o Huarmikas, quedando hoy reducidas solamente a cinco: Parcialidad de Llacuas, Cabeza, Forastero, Huancas y Segunda, comprendidas dentro de las actuales Comunidades de Llacuas, Collonayuc, Cabeza, Succhirca y Segunda. Las demás parcialidades, con la llegada de los españoles, fueron converidas en las extensas haciendas de San Martín y Congoña, La Tiza, Porcuya, Landa, Yahuangate, Tocto, Hualcas, Tunas y Huasimal. Lamentablemente , la breve ocupación incaica en estos territorios, no permitió que los grupos humanos de Huarmaca alcanzaran un alto nivel cultural, pues la conquista española truncó el avance de la esplendorosa civiización del incario en el Norte del Tahuantinsuyo. Como recuerdo de la influencia incaica en estos territorios andinos han quedado los toponímicos quechuas, los apellidos ind161genas e importantes piezas cerámicas y santuarios, en los principales asentamientos que hoy se conocen como fundos y comunidades campesinas, conservando simpre las características raciales y las costumbres de sus antepasados. Entre los grupos sociales indígenas más antiguos sobresalieron los Chinchay, Huamán, Manchay, Chuquipoma, Calvay, Quilla, Masape, Yajahuanca, Ticliahuanca, Chuinga, Tocto, Chinguel, Quispe, Chaquilla, Cusque, Labán, Pongo, Guayama, Minga, y Huancas, cuyos descendientes existen hasta nuestros días y son numerosos. |